sexta-feira, 4 de abril de 2014

Ilusión


Había una vez un campesino gordo y feo
que se había enamorado(¡cómo no!)
de una princesa hermosa y rubia.
Un día, la princesa (vete a saber por qué)
le dio un beso al gordo y feo campesino . . .
Y, mágicamente, éste se transformó
en un esbelto y apuesto príncipe.

(Por lo menos, así lo veía ella)
(Por lo menos, así se sentía él)


Jorge Bucay.

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